¿Qué dice la Biblia acerca de la clariaudición y otras capacidades psíquicas?

 

Una breve definición de lo que es la clariaudición

Los espiritualistas y seguidores de la Nueva Era definen básicamente la clariaudición como la capacidad de oír voces y sonidos sin usar el sentido natural del oído. Se cree que casi siempre está presente en médiums que son clarividentes. No hace falta decir que esos sonidos y voces que oyen las personas clariauditivas provienen del plano de los espíritus. Las Escrituras de la Biblia nos revelan que todos somos, en cierta medida, "clariauditivos" en la medida en que Dios le dio al ser humano la consciencia, que se conoce también como esa "voz que habla en la cabeza". Pero ¿qué pasa con esos casos más extremos en los que las personas oyen las voces audibles de espíritus, o que perciben en su espíritu lo que les dice algún ser espiritual? Bueno, ¿qué dice la Biblia entonces sobre la clariaudición, los niños psíquicos, las capacidades psíquicas, y la gente que nace siendo psíquica?

Los que nacen siendo psíquicos y clariauditivos

En este artículo nos centramos en la cuestión de las capacidades que no se han buscado, e incluso no se desean. Eso incluye por supuesto a los niños psíquicos.

Está de más decir que varias personas de la Biblia — muchas de las cuales servían a Dios — tuvieron lo que hoy la Nueva Era llamaría "experiencias psíquicas" tan solo porque eran en verdad sobrenaturales. Pero casi todas estas personas invitaron a esas experiencias, ya fuera por adorar ídolos o porque buscaban y adoraban a Dios el Señor. Sin embargo hay algunos que empezaron a tener experiencias sobrenaturales siendo niños sin haber invitado (al menos que sepamos) ni al bien ni al mal a entrar a sus vidas jóvenes e inocentes. ¿Quiénes son? ¿Y por qué tuvieron experiencias paranormales? Recordemos que los seres espirituales no son solamente Satanás y sus ángeles, hoy conocidos comúnmente como demonios. El Señor Dios y Sus ángeles santos también son espíritus. Por eso, cuando Dios le habla a alguien o le envía una visión, esa es una experiencia sobrenatural porque está por encima de lo que sucede en el mundo natural. Así que las experiencias sobrenaturales pueden ser diabólicas, cuando vienen del reino satánico. Pero también pueden ser santas, cuando vienen del Señor.

Veamos el caso de algunos niños que tuvieron experiencias sobrenaturales sin haber hecho nada para invitarlas a sus vidas. En el pasaje de Jeremías 1:4-7 del Antiguo Testamento se nos cuenta sobre un niño que oyó la voz de Dios. Recordemos que Dios es un Espíritu. Cuando Él nos habla y Le oímos, tenemos una experiencia espiritual...una experiencia sobrenatural. No sabemos exactamente qué edad tenía Jeremías. Pero las Escrituras nos dicen con toda claridad que era un chico, un muchachito. Jeremías dice: "Fue pues palabra de Jehová á mí, diciendo: Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te di por profeta á las gentes. Y yo dije: ¡Ah! ¡ah! ¡Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño. Y díjome Jehová: No digas, soy niño; porque a todo lo que te enviaré irás tú, y dirás todo lo que te mandaré" (Jeremías 1:4-7).

No nos dice que Jeremías hiciera nada por invitar a aquello que la Nueva Era pudiera llamar clariaudición, o la capacidad "psíquica" de oír la voz de Dios. Jeremías no era un niño "psíquico". ¿Entonces por qué tuvo esta, y otras experiencias sobrenaturales iniciadas por Dios? ¿Por qué Dios lo había elegido desde antes de que naciera? ¿Significa eso que los niños "psíquicos" son elegidos de Dios? No. Pero la clave para entenderlo es que hay una razón por la que tenemos experiencias sobrenaturales, ya sea que las busquemos o que no nos guste tenerlas. En el caso de Jeremías era el llamamiento de Dios para su vida. No olvidemos, sin embargo, que Jeremías crecía en un entorno en el que todos conocían la Ley de Dios y la guardaban y cumplían en todo lo posible. Era miembro de la nación de Israel, una nación que conocía a Dios. Si bien el llamamiento de Dios no depende de la nacionalidad, el entorno sí tiene su impacto en nosotros, al punto de a veces llevarnos a tener experiencias sobrenaturales.

Un grupo de niños que jugaban a la iglesia tuvo una experiencia sobrenatural, de la que hubo testigos. Imitaban lo que hacían los adultos durante los servicios de la iglesia. Cantaban, aplaudían, hablaban de Dios, etc. Los adultos observaron entonces que el "juego" se convertía en algo real. Los niños hablaban en lenguas y a medida que el Espíritu de Dios se movía sobre ellos, eran purificados espiritualmente. Esta historia es real, y aquí la compartimos para despertar a consideración el hecho de por qué algunas personas, incluyendo a los niños, tienen experiencias sobrenaturales. Puede haber una razón para tales experiencias, y por lo general las razones son más de una. Estas verdades son importantes ante la pregunta de qué dice la Biblia acerca de la clariaudición y otras capacidades psíquicas. Vamos a preguntarnos cosas como:

¿En qué entorno está inmersa la persona/el niño? ¿Cómo responde a su entorno la persona/el niño? (Recordemos que los niños de la historia imitaban la conducta que habían visto en los adultos que adoraban a Dios).

Otro niño oye la voz audible de un espíritu Lo repetimos: Dios es un Espíritu. La Biblia lo dice reiteradas veces a lo largo de ambos testamentos. Entonces, leemos que un niño oyó Su voz...y era un niño tan pequeño que no hacía mucho que había sido destetado. Era Samuel. En el libro de 1 Samuel del Antiguo Testamento, en los capítulos uno y dos, leemos que su madre Ana había sido estéril y había orado pidiendo un hijo al que dedicaría a Dios. Y que llevó al pequeño al templo para que sirviera a Dios. En el capítulo tres leemos que mientras ministraba en el templo el pequeño Samuel oye que una voz lo llama. Piensa que es la voz de Elí, un adulto que también servía en el templo. Pero las Escrituras revelan que era la voz de Dios el Señor. ¿Samuel era clariauditivo? No. Verás que hay una diferencia entre oír solo la voz de Dios y oír las voces de varios espíritus como sucede en el caso de la clariaudición. Los que sirven a Dios tienen oídos sordos a la voz de otros espíritus porque hay un solo Espíritu Santo, que es el Espíritu de Dios. Allí está la gran diferencia que separa a la Nueva Era de la verdad bíblica en cuanto al tema de la clariaudición.

El Señor dijo: "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen" (San Juan 10:27). Jesús dijo también que Él es el Buen Pastor y la puerta (san Juan 10:9, 9, 11). Luego nos dice en referencia a Sí Mismo: "Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas. Y como ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su VOZ. Mas al extraño no seguirán, antes huirán de él: porque no conocen la VOZ de los extraños (San Juan 10:11, 4-5).

Si tú o algún niño oyen voces en la experiencia de la clariaudición, les convendrá preguntarse: ¿De quién es la voz que oigo? ¿Es la voz del Buen Pastor, o la voz de un extraño? También les convendrá hacerse preguntas sobre el entorno: ¿Qué influencia tiene el entorno? ¿Proviene realmente de Dios o podría ser diabólica? La Biblia nos dice que no hay espíritus o "energías" neutrales. Por eso, cada espíritu provendrá, o de Satanás o de Dios. Y como Satanás es el maestro del engaño que incluso se disfraza como ángel de luz (2 Corintios 11:14) nuestra única protección está en Cristo. Pídele a Cristo que sea tu Señor, que sea la única voz que oigas. Lee Su Palabra, la Biblia, y pídele que te otorgue entendimiento. Pídele que te revele lo que necesitas saber como ayuda, y qué cosas de tu entorno podrían estar produciendo experiencias sobrenaturales que no deseas. La clariaudición, según la define la Nueva Era, está en marcado contraste con la Palabra de Dios, y los oídos de quienes sirven a Dios no oirán voces que no sean la voz de su Señor.

Recuerda que la mayoría de los cristianos no oyen una voz audible cuando Dios les habla. "Oyen" Su voz en su espíritu. "Oyen" Su voz al estudiar Su Palabra. A veces Dios nos habla en sueños, en visiones (rara vez). Y en ocasiones Él nos habla cuando estamos orando, alabándole o adorándole. Hasta puede hablarnos por medio de las palabras que alguien diga sin que esa persona lo sepa. Es por eso que Jesús dice que Sus ovejas conocen Su voz. Debiéramos conocer la voz de nuestro Señor, no importa de qué modo elija hablarnos. Y no debiéramos oír "otras voces" de ningún otro espíritu que no sea el Espíritu Santo. Recuerda también que el Señor no asustó a Jeremías ni a Samuel. Si el niño habla del hombre de la bolsa o de un monstruo y/o está atormentado, tenemos que sospechar que ese contacto proviene del reino satánico. Dios no asusta a los niños que Él llama.

Traducción al español - Karin F. Handley