¿Dice algo la Biblia cristiana sobre la conspiración reptiliana?

 

La conspiración reptiliana afirma que la Tierra ha sido invadida por una raza extraterrestre de criaturas conocidas como reptilianos, reptiloides, annunakis, saurios o draconianos. Y se dice que tienen el poder de la metamorfosis. Es decir que puedan cambiar su aspecto para asumir el de un ser humano, con lo que logran ingresar en la política y ocupar diferentes posiciones de liderazgo. Muchos creen que se trata de extraterrestres hostiles que se han ubicado secretamente en las entrañas de la Tierra, donde siguen viviendo y operando.

Hay informes de que cometen actos horribles contra los hombres, las mujeres y los niños que desafortunadamente caen en sus manos. Algunos testimonios dicen que los torturan de maneras indecibles y de hecho, hay quienes afirman que son ellos los responsables de los millones de adultos y niños que han desaparecido sin dejar rastro, personas que jamás se han encontrado.

Nos preguntamos entonces si la Biblia cristiana echa luz sobre la conspiración reptiliana. La gran mayoría supone que no. Pero si fuera así ¿qué revelará? Antes de mirar las Escrituras para encontrar respuestas concretas, hay que aclarar que Heavenly Manna.net NO RESPALDA la creencia en la conspiración reptiliana como la presentan sus teóricos, o los de la Nueva Era/New Age, los espiritualistas y otros, que creen que hay vida extraterrestre en otros planetas, incluyendo los planetas y mundos que podría haber en otros sistemas solares.

Hay una razón por la que no hay prueba “física” y verificable. Sin embargo, gran parte de lo que se ha descrito en referencia a los reptilianos, su violencia e intenciones para con la humanidad, sí tiene respaldo bíblico. Pero el problema es que esa verdad está siendo distorsionada. Ese es un truco que el enemigo de toda la humanidad ha utilizado desde el inicio de los tiempos. Veamos este ejemplo:

“Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.” (Génesis 3:4-5)

Si bien Lucifer (la serpiente) mintió al decirle a Eva que no moriría, NO MINTIÓ cuando le dijo que serían abiertos sus ojos. NO MINTIÖ cuando le dijo que sería como Dios, sabiendo el bien y el mal. El Señor Mismo confirma que eso fue exactamente lo que sucedió: “Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal...” (Genesis 3:22).

Lo que hizo la serpiente fue hacer que pareciera algo hermoso que se abrieran los ojos, ser un dios, conocer el bien y el mal. Todo lo feo que Adán y Eva hicieron caer sobre sí mismos y sobre el resto de la humanidad se les presentó como algo bello. Con un “pequeñito”" engaño la serpiente logró obtener dominio del mundo que acababa de caer, como lo revela 2 Corintios 4:4.

Aunque muchos descartan la conspiración reptiliana diciendo que son tonterías, hay algunos que se preguntan si en los asuntos de la Tierra habrá extraterrestres escamosos de sangre fría que son reales y están activos. Hay otros que están totalmente convencidos de que verdaderamente existen reptiloides del espacio y que están controlando la Tierra. Cada uno de estos grupos tiene razones "válidas" para creer o no creer en la teoría reptiliana. Pero ¿cómo pueden los cristianos analizar la teoría para evitar ser presas del engaño? No olvidemos jamás las historias horribles que llenan la Tierra a causa de una mujer que cayó en el engaño. La respuesta es simple: los cristianos acudimos a la Palabra de Dios para encontrar verdades que sencillamente no logramos alcanzar por nosotros mismos. De modo que veremos qué hay en la conspiración reptiliana que está en línea, o no, con las Escrituras bíblicas.

Ante todo, según la conspiración reptiliana, los reptilianos son extraterrestres. Pero ¿nos dice la Biblia que Dios creó otras formas de vida en otros planetas? No. Sin embargo, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento de la Palabra de Dios nos informan que hay seres inteligentes en el espacio exterior. Sin embargo, la Biblia los identifica claramente como espíritus. Los científicos buscan la vida según su propia definición: un organismo visible (aunque sea en el microscopio) con cuerpo físico, aunque el cuerpo sea unicelular. Y cuando la ciencia no encuentra eso que busca, llega a la conclusión de que no hay vida. Los espíritus no se pueden poner en el microscopio, ni se los puede estudiar en los laboratorios. Pero eso no hace que no sean formas de vida, según la Palabra de Dios.

Así que ¿dónde leemos en la Biblia que hay vida inteligente en el espacio? Entre los pasajes bíblicos que hablan de vida inteligente en el espacio que influye en lo que se hace en la Tierra, está Efesios 6:12: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

“Regiones celestes” se refiere a los cielos, al espacio exterior. Los seres del pasaje de Efesios se identifican claramente como huestes de maldad que gobiernan la oscuridad de este mundo. La Tierra. Para ser malo se requiere un proceso de pensamiento. Hace falta gran inteligencia para gobernar naciones y reinos. Lo que se dice que es una raza extraterrestre de reptilianos no es una forma física de vida de otro planeta en el sentido en que pensaríamos que son los extraterrestres. Los únicos “extraterrestres” que ejercen influencia en los asuntos de la tierra son los demonios, diablos, principados, potestades, gobernadores de las tinieblas que habitan los cielos. El espacio exterior. Los cielos.

Sí, estos “extraterrestres” pueden comunicarse con la humanidad, y lo hacen. La Biblia nos dice que también pueden poseer a líderes políticos, algo que vemos precisamente en el pasaje de Ezequiel 28:12-19 en que el profeta de Dios le habla al rey de Tiro. Ese rey es al menos una de dos personas a quienes el mismo Lucifer poseyó. También el apóstol Judas que traicionó a Jesús fue poseído por el mismo Satanás (Juan 13:27) y no por cualquier espíritu de maldad. Volvamos al pasaje de Ezequiel 28:12-19, y leamos lo que Dios le dijo al profeta: “Hijo de hombre, levanta endechas sobre el rey de Tiro, y dile: Así ha dicho Jehová el Señor: Tú …En Edén, en el huerto de Dios estuviste;”

El rey de Tiro era un líder político que nació mucho después de la destrucción del primer mundo en el que Adán y Eva vivían. Es imposible que hubiera estado en el Edén, como lo es para cualquiera de los que vivimos en estos tiempos. ¿Por qué le dice Dios entonces al profeta que le diga al rey que él ha estado en un lugar en el que nunca estuvo? ¿Por qué le dice Dios al profeta que le diga al rey que ha hecho cosas que no hizo jamás? Si lees el pasaje verás que lo que se le dice al rey de Tiro solo puede corresponderle a Satanás, la serpiente. La conclusión, aunque inquietante, es que el espíritu de Satanás estaba en el rey de Tiro.

Los que creen en la conspiración reptiliana afirman que hay líderes políticos que son reptiloides. No es así. No hay respaldo bíblico para la existencia de una raza extraterrestre de “gente” como lagartijas que en secreto controlan la Tierra. El hecho de que el rey de Tiro fuese un gobernante político controlado por Satanás no lo convierte en reptiloide. Era simplemente un hombre que se había entregado al control del diablo. Como resultado, sus actividades políticas eran satánicas. Su gobierno era de tinieblas. Pero no era un reptiloide. Era un político poseído por el demonio. Así como la serpiente adornó las cosas cuando engañó a Eva en el Edén, hoy sigue adornándolas para engañarnos a nosotros.

¿Qué hay del poder de cambiar de aspecto de los reptilianos?

Las Escrituras han demostrado que los seres que tantas veces se denominan extraterrestres del espacio son, en realidad, espíritus de maldad que en las Escrituras se conocen como ángeles del mal (Salmo 78:49). También, la Biblia revela que hay ángeles, sean santos o impíos, con el poder de la metamorfosis (cambiar de aspecto). Y más aún, se nos dice específicamente que los seres angélicos pueden parecer personas comunes y corrientes: “No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles” (Hebreos 13:2).

“Sin saberlo, hospedaron ángeles” significa ser hospitalarios con seres angélicos sin saber que esas personas no eran hombres sino ángeles…espíritus que habían adoptado el aspecto de personas comunes, que hablaban y comían con las personas, pero no eran personas. Además de las revelaciones bíblicas de esta verdad, hay relatos verificables de “personas” que en nuestros tiempos salieron al rescate de otras personas. Sin embargo, se confirmó luego que esas “personas” no podían haber estado allí. El cambio de aspecto es un poder espiritual que tienen algunos – sino todos – los ángeles. Pero eso no equivale a decir que entre nosotros hay reptiloides bajo la forma de líderes políticos, funcionarios de alto rango o multimillonarios. La Biblia revela que los espíritus de maldad poseen a las personas, no que viven perpetuamente bajo el disfraz o el aspecto de ser un hombre o una mujer en puestos de poder en la Tierra.

¿Qué hay de que los reptilianos viven en las entrañas de la Tierra?

Aunque no encontramos respaldo bíblico para creer en la existencia de una raza “extraterrestre” reptiliana, la idea de que hay otras formas de vida inteligente bajo la tierra no debiera descartarse automáticamente como pura fantasía. Filipenses 2:19 dice: “para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y DEBAJO DE LA TIERRA”.

Ahora, sabemos que se trata de seres inteligentes porque pueden oír. Oyen el nombre de Jesús, y entienden que al oír Su nombre deben doblar la rodilla. Tienen algún tipo de cuerpo que puede asumir la posición de adoración. Notemos que Filipenses nos dice que esto sucede no solo en los cielos y en la tierra sino también DEBAJO de la tierra. Equivale a decir que bajo la tierra hay vida inteligente, pero esa vida inteligente no se describe como una raza extraterrestre de reptiloides.

Basándonos en las Escrituras bíblicas tenemos razones para creer que debajo de la tierra hay vida que en parte puede ser espiritual, y también física en parte. Lo que no creemos que esté expresado allí es si la vida debajo de la tierra se refiere al planeta todo, al espacio exterior que hay debajo de la Tierra, o si se trata de las entrañas de la Tierra. Como sea, esa vida inteligente – según Filipenses 2:10 – está “debajo de la tierra”.

Cuando la bruja de Endor vio a Samuel, que en ese momento estaba muerto, lo describió como “dioses que suben de la tierra” (1 Samuel 28:13). El cuerpo físico de Samuel estaba muerto. Así que solamente su espíritu podría haber sido la vida inteligente que subía de la tierra.

En Apocalipsis 13:11 leemos sobre “otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón”. Es la segunda bestia – un hombre – que hará que el mundo adore a la primera bestia. La Biblia nos dice con claridad que la trinidad impía está compuesta de dos hombres y el dragón. El pasaje no dice que un hombre subió de la tierra, sino que de la tierra subió un espíritu cuya voluntad servirá un hombre. Es otro ejemplo de un espíritu que sube de la tierra. Pero ese espíritu posee a un hombre. NO dice que adopta la forma de un hombre y asume el poder político internacional.

Ahora, mientras algunos de esos seres inteligentes son espirituales, hay respaldo bíblico para creer que otros pueden tener un cuerpo físico. Sin embargo, las criaturas reales – y presumiblemente, físicas - que subirán de la tierra no pueden hacerlo hasta que Dios decida que llegó su tiempo. Y más aún, no vendrán y adoptarán la forma de hombres y mujeres para gobernar en puestos políticos. Vendrán a atormentar a los que no tengan el sello de Dios.

“Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo... Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder…Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes. Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses.” (Apocalipsis 9:2-4)

Las langostas de Apocalipsis 9 son, evidentemente, algún tipo de seres inteligentes con un aspecto extremadamente extraño. Las langostas terrestres no se ven como estas. “El aspecto de las langostas era semejante a caballos preparados para la guerra; en las cabezas tenían como coronas de oro; sus caras eran como caras humanas; tenían cabello como cabello de mujer; sus dientes eran como de leones; tenían corazas como corazas de hierro; el ruido de sus alas era como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla” (Apocalipsis 9:7-9).

¿Quién creería que existen tales criaturas? ¿Y que vendrán un día sobre la tierra y atormentarán a los que no tengan el sello de Dios? La respuesta es: el cristiano auténtico. Y no porque se trate de una teoría, sino porque está en la Palabra de Dios. No rechazamos la conspiración reptiliana porque suena demasiado fantasiosa como para ser creíble. Si así fuera también tendríamos que rechazar el pasaje sobre las langostas en Apocalipsis. Rechazamos la conspiración reptiliana porque no está de acuerdo con la Palabra de Dios.

¿Y qué hay de los reptilianos retratados en el poder incluso en la historia antigua

Sí, a lo largo de la historia hubo civilizaciones que adoraban a ídolos reptilianos. Y la Biblia revela que todos los dioses ídolos son, en realidad, diablos (1 Corintios 10:19-20). Esa “relación” no debiera parecerle extraña al creyente cristiano. ¿Quién es el príncipe de los demonios? Su nombre es Beelzebú (Mateo 12:24). Y ¿qué forma tenía Beelzebú cuando engañó a Eva? La forma de una serpiente. ¿No es un reptil la serpiente? Así es. De modo que la conclusión es que la conspiración reptiliana no debe descartarse como teoría que solo sostienen los mentalmente inestables. Sin embargo, el cristiano analiza todas las cosas a la luz de la Palabra de Dios, a la que no agregamos ni restamos nada.

Traducción al español: Karin F. Handley

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